Mundo ficciónIniciar sesiónLas luces rojas de la ambulancia iluminaban intermitentemente el estacionamiento del restaurante.
Los paramédicos se movían con rapidez alrededor del señor Meyer, quien estaba sentado en el suelo apoyado contra el auto, mientras uno de ellos presionaba el vendaje improvisado sobre su hombro.—Estoy bien… —insistía el hombre con voz tensa—. La bala apenas me rozó el hombro.—Señor, necesitamos revisar bien la herida —respondió uno de los paramédicos mi






