Mundo de ficçãoIniciar sessãoCristina logró apartarse un paso, lo suficiente para recuperar algo de aire.
—¿De qué estás hablando? —preguntó, intentando que su voz sonara estable.Salvador dio media vuelta despacio. No había burla en su expresión, tampoco enojo; era algo más serio, casi contenido. La miró de frente.—¿No es evidente? —respondió—. Somos adultos. Sabemos perfectamente cuáles son las consecuencias de lo que hicimos anoche.Cristina levantó ambas manos, como si quisiera f






