Mundo de ficçãoIniciar sessãoHabían pasado tres meses desde el nacimiento de Romina.
El tiempo había avanzado con una calma frágil, como si la vida hubiese decidido concederles una pequeña tregua después de todo lo que habían enfrentado. Aun así, en el corazón de Salvador persistía un miedo silencioso que aparecía cada vez que miraba a Cristina. Un temor que no desaparecía, sin importar cuántas veces Daniel repitiera que el tratamiento había comenzado y que ahora todo dependía de su recuperación.<






