Mundo de ficçãoIniciar sessãoFinalmente, Josué soltó el cabello de Mónica con brusquedad. Ella se llevó de inmediato la mano a la cabeza, gimiendo por el dolor que él le había provocado. Su respiración estaba agitada, y sus ojos aún reflejaban miedo.
Josué habló con voz dura, cargada de amenaza.—Ahora vete. Y más te vale estar atenta a mi llamada —dijo con frialdad—. Y por cierto, ni se te ocurra hacerte la astuta conmigo, porque donde vayas te voy a encontrar. Cariño… así como fui muy compla






