Mundo ficciónIniciar sesiónEl hospital a esa hora de la tarde tenía una calma engañosa.
No era silencio exactamente. Siempre había pasos apresurados, ruedas de camillas desplazándose, murmullos médicos y el sonido constante de monitores marcando ritmos invisibles. Pero después de varias semanas en el cargo, Daniel había aprendido a reconocer cuándo el caos descansaba… aunque fuera solo por unos minutos.Desde la ventana de su oficina, observaba cómo la luz del atardecer comenzaba a teñir los






