Capítulo 11: La Guerra Ha Empezado.
Dayana no estaba dispuesta a perder lo que, según sus propios cálculos, ya le pertenecía por derecho. Se había casado con Gerónimo con un objetivo gélido y preciso: su fortuna. No había un solo rastro de afecto en sus gestos; nada en aquel hombre, más allá de sus cuentas bancarias y sus propiedades, despertaba el más mínimo interés en ella. Para Dayana, el matrimonio no era un vínculo sagrado, sino la inversión más ambiciosa de su vida, y no permitiría que nada, ni nadie, pusiera en riesgo su b