Mundo ficciónIniciar sesiónUna buena interrogante que esperaba saberla cuando entraramos a la habitación. David subió con paso firme las escaleras, abrió la puerta y entramos, detiene la mirada en la cama y luego a mí para luego dedicarme una sonrisa pícara pero a la vez dulce. Me acostó suavemente el el colchón porque sabía que me dolía un poco el trasera por la tremenda caída que tuve (y él no detuvo) fue al armario busco un estuche ¿







