Capítulo 68
Cuando quedamos solos en la casa, David me ayuda a recoger las copas y lo que había quedado. Franco quiso ayudarme pero le dije que no se preocupara. Sí, podía dolerme un poco el cuerpo pero tampoco quería sentirme una inútil.

-¿Te sientes bien? -me pregunta David entrando en la cocina.

-Sí, cariño, ¿por qué? -le pregunto confundida.

-¿No te duele nada? -vuelve a preguntar.

-No, David -me estaban frustrando sus preguntas-, estoy bien.

-¿De verdad, no te duele nada? ¿Estás bien? -vuelve
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