-¿Por qué piensas tal cosa? -pregunta Fran mirándome con ojos muy abiertos.
No había nada que pensar, no había nada que meditar. También lo miré fijamente y le contesté:
-Por venganza -me encogí de hombros-, ha dicho que quiere venganzarse y que más fuerte que esto.
-Karla, -se coloca al frente de mí y me sujeta ambas manos-, sé porque lo piensas y me lo acabas de confirmar, pero ¿crees que te mandaría a violar? -pregunta muy serio-. He visto con mis propios ojos el enojo que tenía desde e