La felicidad que vi en los ojos de la madre de David me dio a entender que sin duda éste era el mejor cumpleaños.
-Siempre pensé que sería Elliot quién me hiciera abuela por primera vez -dijo ella acercándose para abrazarme-. Me hacen tan feliz -y sin esperar un segundo más derramó unas cuántas lagrimas, luego abrazó a David-. Felicidades, mi cielo. Estoy muy contenta por ti.
-Gracias, mamá -le respondió él con una sonrisa y con lágrimas en los ojos que no pensaba botar-. Estoy muy feliz. Mi f