Efectos secundarios
Al día siguiente, en el trabajo, Julia y Frederick discutían sobre su proyecto.
—Doctora, ¿está segura de querer ser usted quien lo pruebe?
Frederick se mostró preocupado de que su asistente se sintiera obligada a hacerlo.
—Sí, doctor, ya deje de preguntarme —respondió ella con una sonrisa leve—. Solo quisiera saber por qué tiene que haber una cámara.
La incomodaba, pues le traía recuerdos de Mauro. Sin embargo, haría lo que su superior le pidiera. Su objetivo era ayudar a l