A la orilla del deseo
Después de preparar un laboratorio secundario para continuar con las investigaciones, Julia regresó a casa. Decidió darse un respiro antes de su siguiente compromiso. Cuando la hora se acercaba, se puso de pie y buscó un vestido blanco ligero, ideal para combatir el ambiente húmedo de la tarde. Mientras arreglaba su cabello, su teléfono sonó. Era George dándole las indicaciones para que pudieran encontrarse según su pedido.
—De acuerdo. Nos vemos pronto —respondió Julia an