El dolor de George, resignación
Después de terminar de realizarle todas las pruebas a Julia, la médica la visitó.
—Tengo buenas noticias. Hicimos todos los estudios posibles y los bebés están bien —informó con una sonrisa.
—Gracias, doctora… —susurró Julia, al borde del llanto.
—Ahora descansa. Nos veremos en la próxima consulta. Necesitas alimentarte bien para el parto dentro de tres meses.
—¿Tres? —preguntó Julia, alarmada. Pensó que estaba de cinco meses.
—Dadas tus condiciones, es probable