Un día interminable
El joven pelirrubio, le indicó con la mano una de las habitaciones, y le entregó ropa seca a Julia antes de excusarse para atender una llamada. Ella caminó por el pasillo y entró en el cuarto. La decoración sobria en tonos azul oscuro y negro, no coincidía con la energía vibrante de Nick. Dejó los documentos sobre una mesita cercana y se dirigió al tocador.
El baño era un lujo absoluto. Las paredes de granito, los accesorios cromados y una enorme tina lo hacían parecer sacado