Mundo de ficçãoIniciar sessãoAledis casi llegaba a la casa de su familia cuando una voz la hizo darse la vuelta.
—Pero ¡qué tenemos aquí! Un bomboncito de chocolate blanco con relleno de fresa —escuchó la voz de un joven de no más de diecisiete años.
—¡Cállate, imbécil!
—¡Vaya boca la de la niña! —dijo el amigo que lo acompañaba.
—Si quieres quitarte ese mal genio, podemos hac&e







