Escapó hacia la calle como si fuera perseguida. Comenzaba a odiar su estado, por cada cosa que le ocurría parecía un alma en pena llorando. A veces parecía que caminaba sobre charcos y se ahogaba en cada uno de ellos. Había besado al hombre que amaba con tanta pasión que pudo haberse evaporado en la oficina; sin embargo, se encontraba corriendo despavorida y huyendo de su reacción. No estaba preparada para que él negara que había algo entre ellos.
Se llevó la mano al pecho en un intento por det