La siguiente semana pasó con rapidez, Cristian se volcó en el trabajo y en cumplir promesas. Visitó a Aledis con la intención de ver cómo se encontraba y, fuera de toda lógica, aportar su grano de arena para mejorar la situación del matrimonio. Conocía bien a su amigo, desde que su padre murió la unión entre su madre y él fue inquebrantable. El rencor de Isabel hacia su esposa era una fuerte prueba que tendría que superar. Tras una larga conversación con la pelirroja, comprendió que su amiga es