Hades Santoro
2032
—Raven, te he dicho que no puedes llegar y tomar las armas—regaño a mi primogénito
—Ya tengo trece años—se sienta en el sofá de mi oficina—tengo la edad suficiente
—Si pero tu madre me matará si dejo que tomes alguna cuchilla o peor una pistola.
—Mamá no debe enterarse
Niego mientras que Raven solo suspiraba. Acaricio el puente de mi nariz y miro a mi primogénito.
—Solo te queda un año Raven, mientras sigue con el entrenamiento físico
—Peleo mejor que el tío Luca
—Raven...
—Esta bien papá—suspira—. Iré a mi habitación
—Bien—dejo que se vaya
Raven abandona mi oficina y suelto un suspiro. Tener un hijo preadolescente que su mundo giraba en torno a la mafia era algo complicado. El no veía la hora de tomar un arma y poder usarla. Yo a su edad ya tenía todo eso en mi poder, pero lo que a Raven le frenaba era Adara.
Mi esposa no quería que Raven tocará un arma antes de sus catorce. Según ella aún era un niño.
Me acerco a mi escritorio para revisar el seguimiento de la dro