Adara Santoro
Un mes después de la guerra
Acaricio la espalda de Raven mientras que sollozaba contra mi cuello, trataba de calmar su llanto luego de que me haya despegado de el por solo dos minutos.
Raven estaba en esos días en que no quería despegarse de mi, que exigía mi completa atención en todo momento. Acababa de cumplir los dos meses y estaba cada día más precioso.
—Ya mi amor, ya estás con mami—le susurro tranquila
La puerta de la habitación de Raven se abre y es Hades quien entra. Le sonrió levemente mientras que se acercaba a nosotros y acaricia la cabeza de Raven que aún sollozaba.
—¿Le ha pasado algo?—inquiere
—No—meso a Raven mientras sus sollozos cada vez eran más leves—. Solo que me despegue de el por dos minutos.
—Vaya niño...
—Hades—le doy una mala mirada
El besa mi frente y luego la cabeza de Raven. Nuestro hijo se calma en mis brazos quedando dormido en ellos. Lo acomodo mejor en mi cuerpo dejándolo acurrucado en mis brazos y tomo asiento en el sofá de la habitación.