Narrador omnisciente
Sofia Maslova acariciaba suavemente la mano de su hijo mientras lo veía con lágrimas en sus ojos. Había pasado una semana desde el accidente y aún él no despertaba.
Su cerebro había logrado desinflamarse y solo quedaba ahora que el despertara del coma. Eso podría tardar días, semanas, meses e incluso años.
Había sido trasladado al área de recuperación ya que había salido del estado crítico. Su recuperación empezó a notarse en el día cuatro.
—Los bebés subieron otros dos kil