Raphael insistió en llevarme, pero yo insistí en ir yo mismo. Tenía una reunión que quería cancelar, lo que me dio la razón perfecta para no dejar que me llevara. Insistí en que asistiera a su reunión, después de todo, no iba a ir andando a casa de mis padres, teníamos chófer.
Llevo el equipaje hasta la puerta principal. —Allá voy—, me susurro antes de frotarme las manos.
Cuando mamá abre la puerta, me abraza. Intento no hacer una mueca de dolor, pero se me escapa un sutil sonido.
—Lo siento