Isabel se levanta del sillón de la oficina e invita a pasar a los próximos pacientes, haciendo un gesto con elegancia, les sonrío y retomo mi lugar detrás del despacho. Las detallo, son féminas ambas y comienzo a vislumbrar la raíz del problema. Leo el documento que ha dejado mi secretaria encima del escritorio, Alissa Donald y Samira Mckenzi 21 y 25 años de edad respectivamente, 23 meses de relación. Me muevo en la silla algo inquieta por la mirada distante y confusa de ambas jóvenes. La conex