Todo lo que he soñado en esta vida, lo tenía.
Todo.
Una hermosa hija que iba de mi mano, tan feliz como cualquier otro niño junto a su padre, una mujer que me amaba y estaba dispuesta a convertirme en el hombre más afortunado del mundo al aceptar ser mi esposa, una familia con tres divinos niños, un hogar, salud y demasiados proyectos por hacer.
Mi vida estaba bien antes de conocer a Megan, pero se volvió perfecta al tenerlos a ellos en mi vida, formar parte de lo que ya eran, construir juntos,