Habían pasado… solo dos días desde aquello.
No pude comunicarme con Megan; no me respondía las llamadas, no me contestaba los mensajes y era imposible aparecerme en su casa sin avisarle. Decirle que iría tampoco ayudaría mucho; seguro me diría que no, que no le gustaría esa idea.
Y no podía presentarme en su trabajo; mientras ella estaba fuera, yo estaba grabando.
Pero tenía que buscar la forma de verla, de llegar a ella otra vez.
¡Tenía que explicarme! ¡Decirle que todo fue un malentendido! ¡P