Punto de Vista en Tercera Persona
El aire nocturno arañó su piel, pero el verdadero escalofrío vino de dentro. Daisy se dejó caer contra la pared del jardín, el teléfono agarrado a su mano, todo su cuerpo temblando. El vínculo se encendió de repente, quemando a través de sus venas, y un dolor al rojo vivo rasgó su pecho y vientre, haciéndola jadear. Sus uñas arañaron su piel cuando la verdad la golpeó: Noah estaba con alguien más… otra vez.
La marca en su cuello palpitó como fuego, marcándola po