—Cruzaste una línea importante, Daisy —dije entre dientes—. ¿¿En qué carajo estabas pensando??
Sus ojos se entrecerraron y vi un destello de miedo en su mirada.
—No tengo idea de qué estás hablando, Gavin... —negó, haciéndome burlarme.
¿Realmente pensó que no me enteraría de sus juegos? ¿Pensó que era estúpido?
—No te hagas la tonta —siseé—. Te metiste a mi suite de hotel... Invadiste mi espacio cuando no estaba ahí. ¿Por qué?
Presionó sus labios en una línea delgada, como si estuviera aferrándo