—Judy Montague —dijo uno de los hombres que no reconocí mientras se adelantó, ofreciéndome su mano, la cual tomé y estreché—. Eres bastante impresionante. Te he estado observando y desde el día uno sabía que ibas a llegar lejos.
—Gracias —respondí tan dulcemente como pude.
—Somos los comandantes principales de algunas de las fuerzas Elite alrededor del mundo; nos hemos reunido aquí para explorar reclutas y para reunirnos con la victoriosa de la competencia. Dicho eso, estamos interesados en trab