—Es parte del trabajo —murmuró—. Pero agotador. Así que, en serio, ¿qué es tan importante? Sonabas urgente en el teléfono.
Suspiré y me pasé los dedos por el cabello, jalando las puntas.
—Mi mamá va a vender la casa —solté.
—¿¿Qué?? —jadeó Nan—. ¿Por qué haría eso? Ama esa casa. Ella y tu padre trabajaron duro al principio para conseguir esa casa. Siempre nos contaba historias sobre ella.
—Lo sé —le dije, cerrando los ojos—. Pero de alguna manera, los padres de Ethan la convencieron de vender la