—¡Papá! —jadeó Irene, corriendo a su lado—. No seas grosero con la familia de Ethan.
—No soy yo el que está siendo grosero —dijo entre dientes.
—Fue un malentendido —continuó diciendo Sofía, sus palabras saliendo roncas—. No sabíamos quién eras.
—¿Y eso lo hace correcto? —preguntó Gavin, alzando las cejas—. ¿Le dicen gigoló a cada caballero que cruza la puerta? ¿O solo a mí?
Irene inhaló bruscamente mientras miró a Sofía y luego a la madre de Ethan quien estaba agachando la cabeza, todo su cuerp