Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 20
Un silbido fuerte me dejó medio aturdida al escuchar las palabras de Damián. Los ojos del magnate se encontraban cristalinos, quizás porque a él le dolía esta situación tanto como a mí. Las palmas de mis manos se hallaban heladas, entre tanto mis ojos recorrieron toda la habitación buscando la forma de escapar de mis propios sentimientos
El señor Maxwell dio un paso agigantado hacia mí, mis







