Epílogo
Me miro al espejo y sonrío al ver el reflejo de mi rostro sobre el cristal, mi madre toca mis hombros e intento no llorar al ver a mi padre hacerlo, Sebastián alista el ramo de flores que debo llevar en toda la ceremonia y respiro porque jamás me imaginé llegar hasta aquí. Han pasado dos meses desde que Damián salió del hospital psiquiátrico, dos meses en donde hemos recuperado todo nuestro tiempo perdido.
Me levanto con cuidado de la silla, nerviosa y temblando porque mi boda es una re