Capítulo 19
Un golpe en seco sobre el rostro de la heredera Bekker logró que su cuerpo cayera a medio metro de donde yo me encontraba de pie.
Damián retrocedió al ver a Handrika tirada en el suelo, pero cuando menos me lo esperé, la lunática mujer se arrastró hacia mí cuan serpiente buscando morder el tobillo de su víctima. Sus uñas largas y afiladas se enterraron en la piel sensible de mis piernas y tuve que patearla para desprenderla de mi cuerpo.
Un sonido agudo se apoderó de mi cabeza al se