Capítulo 13
Todos…
Todos dentro de esta maldita oficina me están mirando como si acabase de cometer el pecado más atroz del mundo. Damián me jala hacia él para ocultarme detrás de su cuerpo al ver como mis amigas comienzan a alejarse de mí. Las secretarias de los inversionistas murmuran entre ellas y bajo la cabeza al sentirme amenazada y a punto de llorar.
—¿Esta eres tú?—preguntó uno de los chicos de contabilidad acercando su teléfono hacía mi cara, pero Damián lo tomó con tanta rapidez, qu