Capítulo 10
Damián Maxwell
No he visto a Amelia desde que salí de la cárcel. Mis manos frías tocan la taza de café caliente que mi madre había dejado para mí sobre el escritorio de mi oficina, mientras miro por los cristales a ver si tengo la buena suerte de ver a mi secretaria. Observo como sus amigas comienzan a reír entre ellas, Andrea, le muestra a Carla y Camila un mensaje que al parecer un chico le ha enviado, todas ríen, pero lo único que yo deseaban era tener aquí conmigo a Amelia.
Carr