Seduciendo al rey de la mafia 30. Cámbiate
Al percatarme de que Dimitrik estaba paseando por la casa, decidí salir, pero por vez primera me lo impidieron. Al cerrarse la puerta, divisé a varios guardias recorriendo el jardín que acababa de abandonar, como si estuvieran buscando algo. Todo pareció ir a cámara lenta, pude ver que la seguridad se incrementó y recibía incluso la cena en mi habitación.
Imagine que todo se iba a volver un caos, así que lo mejor era actuar con normalidad. A medida que cenaba, seguía mirando por la ventana, la l