32. La noche acababa de empezar
La noche había llegado, había llegado al lugar donde había acordado encontrarme con el. El lugar donde me aguardaban resultó ser un auténtico Edén de refinamiento y distinción. Al atravesar las puertas, se presentaba frente a mí un escenario lujoso y encantador. Cada pequeño detalle se ve resaltado por las delicadas luces doradas, ya sea las elegantes mesas de mármol brillante o los relucientes candelabros de cristal que penden del techo como deslumbrantes joyas.
Contempla cómo la elegancia y el