¡Buenos días señor Foster!
Calvin giró al escuchar la voz chillona que lo saludaba y subió sus dos cejas al decir:
— ¡Buenos días! ¿Usted es?— preguntó imaginando quién era.
— Soy su secretaria y por los momentos asistente— dijo ésta corroborando la sospecha de Calvin— dijo entonces la chica
— soy Anna Wilson. — Muy bien señorita Wilson, espero tenga la eficiencia— dijo Foster— que se necesita en estos casos.
— Le aseguro que no tendrá quejas de mi— dijo la secretaria.
Calvin la vió salir