Alfred la miró con ojos en blanco y movió su cabeza de un lado a otro, los dos rieron en complicidad, pero en el fondo Alfred sabía que Eleanor era de armas tomar y cuando se trataba de un objetivo nada ni nadie la hacía desistir de su meta. Merritt cometió un error al exigir como parte de un trato que ella fuese su esposa, porque él no contó con que la chica despertara su corazón dormido y que ella usaría ésta arma contra él mismo, apenas lo notó.
Su hija era una chica con olfato para los nego