Eleanor llegó a su casa de un humor de perros, menos mal que nadie estuvo en su camino, tenía deseos de arrasar con cualquier persona que encontrara a su paso. Le molestaba no salirse con la suya, estuvo hasta ése día, llevando todo suave con Merritt para ir retrasando el matrimonio, pero ya él había dado su ultimátum.
Le hubiese gustado casarse con más edad, pero él tuvo que encapricharse con ella y pedirla como esposa. Bueno ya había llegado el tiempo de encargarse de los preparativos de su