Ya todo estaba dispuesto para el gran acontecimiento, Merritt por fin era atrapado legalmente por una mujer, se sentía maravillosamente feliz, con cuarenta y tres años después de mucho esperar por fin se estaba casando con la bellísima Eleanor Hawkins.
Durante casi tres años, había mantenido relaciones sexuales esporádicamente con ella una o dos veces por semana y ya quería tenerla metida en su cama por completo; Eleanor era algo escurridiza a la hora de tener sexo, pero una vez que él la ence