Debido a que estoy demasiado molesta con Liam, me coloco un antifaz para dormir, sin embargo, al cabo de una hora me es imposible y justo cuando estoy por levantarme para tomar un vaso de agua, escucho como mi esposo se acerca a la cama.
—Menos mal que ya se durmió —susurra, acomodando su almohada y subiendo con mucho cuidado para no despertarme.
Cuando está por pasar su mano por mi cintura, retiro mi antifaz y comienzo a golpear su pecho.
—¡Eres un maldito mentiroso! Me dijiste que eras sonámb