46. NO SE SIENTE TAN BIEN LA VENGANZA
AVA
Mis ojos vagaban por la estancia, buscando una manera de escapar.
Pero no podía engañar a nadie, incluso en mi mejor forma, luchar contra un Alfa no era cosa fácil, menos ahora.
Shapir rugía al lobo de Feodor, pero ese animal era igual de ruin que su parte humana.
Tirando del lazo y de su aura opresiva para someterla.
—Solo vine a buscar unos artículos de mi madre, no quiero problemas. ¡Son cosas que nos pertenecen! —le rugí, sacando la valentía que en realidad no sentía.
—Claro,