45. DE REGRESO AL PELIGRO
NARRADORA
Ava asintió y enseguida guardó las cosas dentro de la bandolera que cargaba.
Estos planos no podían caer en las manos de Feodor, solo esperaba que Greyson no tergiversara sus buenas acciones.
Cuando estuvo segura de que el hombre se había marchado, se arrastró para salir de su escondite, pero una punzada en los senos la hizo resoplar y doblarse con un poco de dolor.
La piel volvía a arderle y picarle, conocía muy bien la sensación.
“¡No, no, maldit4 sea! ¡¿Cómo puede ser que ya ha