31. ENTRENAMIENTO PERSONAL CON EL ALFA
AVA
—Señor, me dijo que lo había enviado la Beta Nella. Pensé que era parte de la brigada para reparar el perímetro.
—¡Obviamente, ese polizonte te engañó y tomaste decisiones en mi nombre! —el rugido de Nella se escuchó cerca.
Llegó impetuosa y enojada. Parecía que algo grande había sucedido.
Varios guerreros se reunieron alrededor, el nerviosismo reflejado en sus rostros.
—Beta, recuerdo muy bien que traía una carta con su sello…
—¡¿Acaso estás insinuando que yo mandé a volar la cabaña para a