22. MI FANTASÍA IDEAL
AVA
…ojos rojos, garras, sangre, miedo extremo… correr, caer… un monstruo salta sobre mí…
—¡Nooo! —me levanté de golpe, sudando y forcejeando con algo que me sostenía.
—Ava, tranquila, no, no, pequeña, no luches, soy yo. ¡Ava, reacciona! — manos fuertes me movían los hombros.
En las penumbras, lo primero que me calmó fue el olor masculino y luego esos ojos azules que brillaban como dos luces en medio de la oscuridad.
—¿Grey… Greyson?
—Soy yo, Ava, ya estás a salvo, pequeña, tranquila —me