Dos días después de que regresáramos del campamento, comenzaron a pasar una serie de eventos… extraños.
El primero sucedió en el comedor.
Selene estaba frente a mí y yo intentaba concentrarme en partir un trozo de pan duro sin pensar en cuántos días llevaba sin sentirme realmente a salvo. No me habían llamado a otra sesión de tortura, pero nadie me garantizaba la tranquilidad ya que en el siguiente minuto algún Bersaker podía arrastrarme hacia el siguiente campamento.
Fue entonces cuando un gru