P.O.V. Adriano
—Ese hombre no me tocó —esas palabras resuenan en mi mente tomando toda mi atención, aunque algo dentro de mí me dice que solo me lo está diciendo para que deje de golpearlo, así que me enfurezco mucho más.
—No es cierto —protestó, volviendo a preparar el arma que tengo en mi mano, lista para golpear a este hombre.
—¡Adriano, no miento! —se vuelve a meter en mis intenciones.
Así que, estando completamente molesto, me dirijo hacia ella, aun sujetando el arma en mi mano. Me d