En un movimiento rápido, él me gira, colocándome en la mesa, apartando las cosas a los lados; algunas cosas caen al piso y el vino se derrama en la mesa, manchando de rojo toda el área que toca.
Él se mete entre mis piernas a la vez que saca uno de mis pechos por las aberturas del vestido, jugando y pellizcando el pezón con cierta maldad. Eso hace que me estremezca y es que nunca había hecho esto; siempre había sido tierno y cariñoso, aunque no me molesta para nada. Después baja su rostro dej