Dmitry miró su vaso de whisky, quería beber, ansiaba hacerlo, pero en ello implicaba embriagarse, algo que ya no debía suceder en vida reflexionando aquella extraña experiencia.
Mientras meditaba, el ama de llaves se armo de valor para llamar a la puerta e interrumpir sus pensamientos.
—Adelante—dijo él dejando finalmente el vaso a un lado, ya no beberia en mucho tiempo, al menos hasta saber que haría de su vida.
—Disculpe, señor Petrov—dijo la señora inclinando levemente la cabeza. Dmitry ento