—¿Placer? —se quejo Dmitry mirando de reojo a Jenica. De niños, Jenica no soportaba a Dmitry, él no sólo era más rico que ella, sino que sus padres parecían ser una familia más funcional que la suya.
De niña, Jenica se había caracterizado por ser una niña egoísta y envidiosa. Dmitry lo sabía y de niño lo había notado, pero él más que nadie había entendido su sentir, eran niños ricos, pero niños olvidados y utilizados por su propia familia.
Desgraciadamente nunca habían congeniado y ahora desc